Afortunadamente, las sucesivas campañas e iniciativas desarrolladas a lo largo de los años en prevención han ido calando en la sociedad. La idea de que la prevención ya sea del abuso de drogas, contagio de enfermedades de transmisión sexual y accidentes de carretera – por poner algunos ejemplos de problemáticas importantes – ha ido calando. Tanto las autoridades como los ciudadanos están concienciados de la famosa frase “prevenir es mejor que curar”. Por supuesto, en Nova Prevenció nos sentimos contentos de que así sea.
Pasaron aquellos momentos donde las actividades de prevención eran un “todo vale“, propiciado por dos factores principales; el primero, que no se tenía una idea clara de qué había que hacer para prevenir y el segundo que las diferentes acciones estaban motivadas por acciones aisladas, más bien diseñadas por las ganas de ayudar, por una buena voluntad, que por conocimientos sólidos y por la experiencia.
La sociedad nos pide así que seamos eficaces en prevención. Que haya una educación para la salud innovadora, que se sirva de todos los conocimientos disponibles desde la investigación y desde la práctica sobre el terreno, que llegue bien a sus destinatarios y que repercuta de manera positiva en aquellos hacia los que va dirigida.
La buena noticia es que esta prevención es posible. Desde nuestra asociación nos servimos, a un nivel teórico de aquellas teorías y modelos que funcionan, diseñando nuestras intervenciones basándonos en esos conocimientos. Por otro lado, utilizamos aquellos instrumentos de trabajo sobre el terreno que permitan sensibilizar, comunicar y lograr hacer pasar el mensaje hacia los jóvenes.
La mala noticia es que pese a esta concienciación y a todas las herramientas de las que disponemos la prevención y la educación para la salud aún sigue siendo “la hermana pobre” a la que se destinan menos recursos y apoyos. La pregunta es ¿Queremos seguir concentrados en curar cuando los daños ya se han producido? (lo que sin duda tampoco debe dejarse nunca de lado) ¿O por el contrario, nos decidimos a actuar antes o cuando los problemas están empezando a producirse?. En este sentido los distintos estamentos públicos tienen mucha responsabilidad, proponiendo políticas que favorezca la salud pública y la educación para la salud. Es cuestión de proporcionar recursos y de obligar a que estos sean bien gestionados por los distintos actores.
La respuesta esta también en nuestro lado del tejado, no sólo de las autoridades si no de todo aquel ciudadano al que le importe lo que sucede a su alrededor. El poder evitar dependencias a las diferentes drogas, embarazos no deseados o conductas violentas dentro de la familia o de la pareja es responsabilidad de cada cual como persona, no sólo de las autoridades. Es cuestión de todos y cada uno de nosotros.
(Si quieres conocer más sobre nuestras actividades puedes hacerlo en http://www.novaprevencio.org/actividades.html , así como informarte de cómo colaborar con nosotros: http://www.novaprevencio.org/ayudar.html)